Nuevo récord de empresas que llevan el producto canario a los cinco continentes noviembre 12, 2018 – Publicado en: noticias

La provincia

Los mojos, el aloe vera, el ron o el vodka se abren hueco fuera de las Islas

Canarias nunca había tenido tantas empresas exportadoras. El Archipiélago ha llegado a su techo tanto en el número de pequeños negocios que venden puntualmente al exterior como en el de entidades que exportan todos los años. Pequeñas y medianas empresas (pymes) ya llevan fuera de las Islas productos locales como los mojos, el aloe vera, el ron o el vodka. Sin embargo, la factura de las exportaciones canarias es, aun creciendo, de las que menos ha aumentado desde la crisis. Frente a otras regiones del país en las que las frutas, las hortalizas, la maquinaria o el equipamiento representan la mayor parte de las ventas al exterior, la Comunidad Autónoma se especializa cada vez más en la exportación de servicios. Servicios de informática, de desarrollo de software o de consultoría sustituyen así a los productos agrícolas, que van perdiendo peso progresivamente. Si la economía de la región está altamente terciarizada, es decir, centrada en los servicios por la influencia del turismo, las exportaciones también se van terciarizando cada vez más. Se venden menos bienes tangibles y más conocimiento. El problema es que este último no sale en las estadísticas, tal como recuerdan desde ICEX España, la entidad pública estatal que promueve la internacionalización de las empresas nacionales.

En los ocho primeros meses del año, que es hasta donde abarca la estadística del ICEX y del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, un total de 5.277 empresas canarias, en su gran mayoría pymes, vendieron productos fuera del Archipiélago. Es la cifra más alta a estas alturas de ejercicio, que se cerrará con más de 7.000 negocios capaces de exportar sus mercancías por primera vez en la historia. “En Canarias hay un importante interés por la exportación”, explica el responsable de la Dirección Territorial de Comercio de Las Palmas, Rafael Molina Petit. Este interés se traduce en un cada vez mayor número de negocios que “hacen sus pinitos” vendiendo a terceros países productos antes destinados exclusivamente al comercio interior, como los típicos mojos rojo y verde, o más novedosos, como el aloe vera. Son sobre todo pequeñas empresas que abren la puerta a otros negocios de cara al futuro. También el ron y el vodka de firma canaria se han abierto paso en los últimos años, llegando incluso a colarse en comercios de Nueva York. Un ejemplo es el Blat Vodka que se fabrica en el municipio grancanario de Ingenio.

El récord de empresas exportadoras se da también en las llamadas exportadoras regulares. Son esas entidades que no venden un año fuera de las Islas y luego interrumpen su actividad exportadora para no recuperarla nunca o hacerlo años después. Es decir, son las firmas que año tras año colocan sus productos más allá de las fronteras de la región. Para que una empresa sea considerada exportadora regular debe haber vendido al exterior al menos los últimos cuatro años consecutivos. En Canarias ya son 987. Casi un millar de negocios que exportaron mercancías entre enero y agosto y que ya lo habían hecho los cuatro años anteriores. Así, la economía de las Islas suma en solo ocho meses más empresas con clientes fijos en el exterior que en cualquiera de los ejercicios anteriores. En todo el año pasado se contabilizaron 971, de modo que cuando aún faltan los datos del último cuatrimestre, ya hay 16 más.

Números “positivos”

Las empresas del Archipiélago han vendido este año fuera de las fronteras nacionales, sobre todo en el resto de Europa, por un montante de prácticamente 1.741 millones de euros. Pero ¿es mucho o poco? Depende. De entrada los datos pueden considerarse “positivos”, en palabras de Molina Petit, pero el análisis de las exportaciones del Archipiélago tiene más aristas de las que podría parecer.

Por un lado, es la segunda vez en toda la historia que Canarias supera la barrera de los 1.700 millones de euros en agosto. Un hito que antes solo se había dado en 2013, cuando los ingresos llegaron a 1.798 millones a esas alturas de año. Precisamente es 2013 el ejercicio en que las Islas facturaron la cifra más alta por ventas al exterior, unos 2.620 millones de euros. Techo histórico que podría superarse este año. Sin embargo, y por otro lado, el Archipiélago está muy lejos del crecimiento que han experimentado las exportaciones en el conjunto del país, donde de hecho se convirtieron en uno de los principales motores para sacar a España de la crisis.

Sobre las cifras de 2007, que fue el último año antes del estallido de la recesión, es cierto que Canarias está facturando en 2018 un 13% más. Pero es igualmente cierto que se trata del segundo aumento más pequeño de entre las 17 comunidades autónomas, solo por delante del 1,4% de Cantabria. Hay territorios donde el alza de las exportaciones es extraordinario. Andalucía, por ejemplo, ha vendido productos a lo largo de este año por un montante de 22.266 millones, hasta un 90% más que en 2007. Así, y aunque el volumen de las ventas de las Islas al exterior no puede compararse en términos cuantitativos con el de Andalucía, Cataluña o la Comunidad Valenciana, que son las tres regiones que más tiran de las exportaciones españolas, la evolución porcentual sí da una idea de hasta qué punto el negocio exterior de las empresas isleñas crece a uno de los ritmos más lentos del país.

Sectores en decadencia

En los últimos ejercicios, las exportaciones canarias están, eso sí, cambiando. Y es precisamente este cambio el que explica, al menos en parte, por qué las exportaciones crecen menos que en el resto de España. No en vano, la exportación de servicios, que ha crecido “muchísimo” en los últimos años, tal como explica Molina Petit, no tiene reflejo en la estadística oficial. Son ya muchas las pymes del ámbito de las nuevas tecnologías, los videojuegos u otras áreas de la innovación que venden sus servicios a clientes de infinidad de lugares de todo el mundo. Pero ocurre que la exportación, a nivel cuantitativo, sigue considerando únicamente a los bienes tangibles, y no a esa venta de conocimientos.

El responsable de la Dirección de Comercio de Las Palmas hace así hincapié en que “están desapareciendo sectores” en el mapa de las exportaciones, como puede ser el caso, por ejemplo, del tomate, que ha perdido una enorme cuota de mercado exterior, pero, en cambio, “aparecen otros operadores, y la exportación de servicios no está en la estadística”, subraya. De hecho, Molina Petit asegura que Canarias es cada vez más exportadora de servicios que de bienes, de ahí que aunque las cifras oficiales “no son malas”, es incluso mejor “lo que no está en las cifras”.