Conservas Toledo, sabor de Lanzarote con alma de La Graciosa marzo 16, 2022

Este proyecto familiar es vestigio de una industria conservera que si bien fue un referente en Canarias, ahora ha desaparecido por completo

La primera vez que vi un bote de Conservas Toledo fue en el restaurante Kamezí de Lanzarote. “Se trata de una familia de aquí, de la isla, que está intentando levantar en forma premium lo que tan importante fue para Canarias como son las conserveras. Sus productos son alucinantes, los tenemos aquí en nuestro mercado a la venta y también los uso en algunas elaboraciones propias”, me confesaba Abel del Rosario, chef del local. Poco después, en el restaurante Sebe me sorprendieron con una semi mojama de atún en aceite de Joselito con flor de Sechuán mandarina y pepitas de tomate. Cuando pregunté por la mojama, otra vez el nombre de Conservas Toledo. Y ante esa conjunción de astros no podría dejar pasar la oportunidad de contactar con ellos e intentar conocer lo que están haciendo. Lo que me encontré a continuación es tal lección de esfuerzo, humildad, trabajo, familia y amor a la tierra que no sé ni cómo empezar a narrarlo.

Tras contactar con su propietario, Luis Toledo, cuadramos la visita un jueves del mes de julio: “Vente que, además, estamos en producción y podrás observar todo el proceso de lo que hacemos”, me dijo. Y tras encarar Arrecife, muy cerca de la playa de El Reducto, encontré en una pequeña y escondida calle el pequeño local que desde fuera luce un cartel donde, aparte del nombre, Conservas Toledo, se deja clara la implicación de instituciones europeas, regionales e insulares que apoyan esta iniciativa. El nombre del proyecto no esconde sus intenciones, “Planta de Conservas de Atún Artesanal”.

Una vez dentro me recibe Luis, un joven empresario que, aparte de esta iniciativa, forma parte del staff de Fred Olsen. “Permíteme que agradezca públicamente el apoyo incondicional que he tenido por parte de mi empresa a la hora de poner en marcha este proyecto. Cuando se lo conté a recursos humanos por si podría ser un obstáculo debido a mi relación contractual con ellos, no solo me solucionaron todas las dudas sino que me animaron y se volcaron en ayudarme con los trámites que en algunos casos requería, como era el tema de autónomo y empleado por separado, o las cosas ilógicas que trajo el ERTE.”

Ya entrando en materia me explica lo que podemos observar en la entrada, una pequeña exposición de surtidos de sus elaboraciones en conservas listas para vender y también una pequeña nevera donde se almacenan las mojamas de algunas piezas, prácticamente todas vendidas de antemano a afamados hosteleros de la isla, “No damos abasto con estas piezas; estamos investigando y trabajando mi padre y yo a ver que otros cortes del atún pueden ser interesantes para prepararlas así, pero nos llena de felicidad enviarlas a los chefs y que hagan magia con ellas. Gente como Abel del Rosario (Kamezí), Orlando Ortega (Lilium) y Santi Benéitez (Sebe) han apostado mucho por nosotros y eso es algo que llevamos en el corazón.

En cuanto a las preparaciones, intentamos aprovechar al máximo las piezas que nos llegan y, por supuesto, la temporalidad de las mismas. Somos exquisitos con eso, nuestras conservas provienen de pesca artesanal con anzuelo, de las Islas Canarias y de barcos pesqueros locales de la flota que atraca en el Puerto de Naos (Arrecife). Eso sí, el océano que admitimos abarca desde La Graciosa hasta El Hierro: donde haya una pieza canaria pescada por nuestros aliados de la forma que queremos, ya saben que aquí tienen su casa”.

En lo que había disponible el día de mi visita podíamos encontrar lomos de atún rojo, ventresca, migas o lomos de tuna y también de rabil.